Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Las cenas de los martes: Semana Santa insólita’ Category

Al norte de La Rioja hay un pequeño pueblo de poco más de mil habitantes llamado San Vicente de la Sonsierra, conocido por una tradición que tiene un curioso nombre: los “picaos”. ¿Quiénes son? Personas anónimas que de forma voluntaria se flagelan la espalda como acto de fe y penitencia por sus pecados. El nombre de “picaos” viene del hecho de que después de unos 800 azotes otra persona se la pica para que sangre y evitar así un enorme hematoma con una bola de cera que lleva incrustados cristales puntiagudos (doce heridas, seis en cada lado de la espalda, por los doce apóstoles).

Es un rito ancestral que se repite tres veces al año, en Semana Santa, para la Cruz de mayo (el día 3) y para la Cruz de septiembre (el 14). Lo de “rito ancestral” parece un lugar común, porque son dos palabras que muchas veces se usan juntas, pero en este caso lo es de verdad. Y además único, porque en ningún lugar ha sobrevivido algo que en otras épocas debió ser bastante común. Como prueba podemos ver este cuadro que Goya pintó a principios del siglo XIX y que representa algo casi idéntico a lo que vemos en la fotografía.

"Procesión de disciplinantes", de Goya

“Procesión de disciplinantes”, de Goya

Un grupo de penitentes con la cara cubierta, algunos con capirote (que viene de la “coroza” de los condenados por la Inquisición). Algunos se azotan la espalda e incluso van vestidos de forma muy parecida a los “picaos”, y otro lleva atado a los brazos un travesaño de madera (como los “empalaos” de Valverde de la Vera, de los que hablaremos otro día). Igual que en la fotografía, la escena se desarrolla delante de una imagen de la Virgen (también hay otros pasos, como un crucificado al fondo), con estandartes, numeroso público… es evidente que también estamos en Semana Santa.

Disciplinantes en un grabado del siglo XV

Disciplinantes en un grabado del siglo XV

Cuando Goya pinta esta procesión probablemente intenta mostrarnos el atraso de España respecto a otros países europeos. No hay que olvidar que él, con todas sus contradicciones, es un hijo de la Ilustración, y que ya Carlos III había intentado prohibir en 1777 “los disciplinantes, empalados y otros géneros de penitencia“. Lo cierto es que cambiar las costumbres cuesta mucho y aquella venía de muy, muy lejos. Nada menos que de una Edad Media cuya herencia, por aquel entonces, se quería erradicar.

San Francisco recibiendo los estigmas

En los siglos XII y XIII hay un auge de la devoción por la pasión de Cristo. Por un lado, el ambiente de las Cruzadas; por otro, la enorme influencia de San Francisco de Asís, que según la tradición había recibido directamente de Cristo sus cinco llagas en su propio cuerpo (lo que se conoce como estigmas). El papel de los franciscanos en el desarrollo de la Semana Santa sería fundamental, y ellos serían los que impulsaron la creación de cofradías de disciplinantes cuya principal devoción era la Vera Cruz

Ermita de San Juan de la Cerca, sede de la cofradía de la Vera Cruz de San Vicente de la Sonsierra

Hoy subsisten muchas cofradías de la Vera Cruz, pero de todas ellas la única que ha mantenido esta tradición de los disciplinantes ha sido la de San Vicente de la Sonsierra, cuyos estatutos datan nada menos que de 1551. De hecho, lo que hoy se sigue viendo parece que se haya conservado en una cápsula del tiempo y que de pronto nos lleve a época muy remotas, siglos atrás. Creo que para hacernos una idea lo mejor es verlo:

De todo lo que hemos visto hay una cuestión que a mí me parece muy importante: el absoluto anonimato de los “picaos”. Eso elimina el componente exhibicionista (que tan importante es en muchos costaleros sevillanos, por ejemplo) e introduce un elemento muy interesante: la máscara. Hay quien dice que colocársela y ver el mundo a través de dos agujeros te introduce en una dimensión distinta, entre otras cosas porque los que están alrededor hablan de ti como si no pudieras oírlos. Supongo que eso, unido al ritmo monótono e incesante de los latigazos, te puede hacer llega a entrar en una especie de trance. No lo sé, nunca he experimentado nada parecido, aunque no puedo negar que me produce una enorme curiosidad.

Anonimato

¿Qué puede llevar a una persona a hacer algo así? Arrepentimiento, remordimientos de conciencia, una extraña forma de agradecimiento, un cierto masoquismo… No lo sé, sinceramente. Pero algo ha cambiado en mí en estos últimos años, supongo que debido a la edad. Cuando era más joven me hubiera escandalizado de que algo así siguiera ocurriendo en el siglo XX (yo nací en el 71), lo hubiera considerado un signo de retraso, hubiera pensado que había que acabar con estas manifestaciones… hoy ya no lo veo así. Hoy pienso que la vida es dura, maravillosa pero dura, y que cada uno la afronta como mejor puede. Las soluciones que a unos les sirven a otros no, y al revés. Yo no entiendo qué alivio puede encontrar alguien en mortificarse de esa manera, pero es evidente que esas personas lo encuentran y que se sienten mejor. Si no hacen mal a nadie, y yo creo que no lo hacen, ¿quién soy yo para pensar que no deberían hacerlo?

Está claro que la Semana Santa española no puede ser más variada y peculiar, ¿no? En las próximas semanas seguiremos contando historias sobre la Semana Santa insólita, pero si queréis conocer muchas más aquí os dejo el programa que hemos preparado (entrad aquí para encontrar toda la información):

  • 14 y 22 de marzo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: el Calvario de Alloza y mucho más
  • 21 y 28 de marzo – CENAS EN PALACIO: Semana Santa insólita
  • Del 30 de marzo al 2 de abril – TRAS TUS PASOS: Rutas para descubrir la Semana Santa de Zaragoza en la calle
  • 2 de abril, Jueves Santo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Romper la hora en Híjar
  • 4 de abril – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Sábado Santo en Alcañiz

Y si queréis seguir leyendo, aquí os dejo unos cuantos posts de nuestro blog sobre el tema:

Salamanca, el “padre putas” y el Lunes de Aguas

El entierro de Genarín en León

El besapié de Jesús de Medinaceli en Madrid

Sevilla y el viacrucis de la Cruz del Campo

Un cristo heroico en Zaragoza

Domingo de Ramos en Elche

La luna y la Semana Santa

El juego de las caras en Calzada de Calatrava

Híjar, la familia y la tradición

Romper la Hora en Híjar

Read Full Post »

Ya Fraga decía que “Spain is different“, y seguramente eso mismo pensará cualquier turista que pasee estos días por el centro de Madrid al ver una fila inacabable que nace al ladito del Palace y llega hasta la estación de Atocha. ¿Qué hacen ahí? Pues no están esperando para comprar lotería en Doña Manolita, sino para algo completamente diferente pero que en el fondo es lo mismo: el besapié del primer viernes de marzo del Cristo de Medinaceli. ¿Que por qué digo que es lo mismo? Porque lo que se busca es también cambiar la suerte y mejorar en la vida, en un caso por medio del dinero llovido del cielo y en el otro por los favores divinos, venidos del mismo lugar.

¿Qué tiene este Cristo de especial para que tanta gente se ponga en la cola ya varios días antes y pase las frescas noches de finales de febrero y principios de marzo durmiendo al raso? ¿Por qué están tan convencidos de que lo que le pides lo cumple? ¿Por qué les vale la pena esperar durante días para pasar sólo unos minutos delante de su imagen? Desde un punto de vista racional podríamos pensar que es algo que se debe a la crisis, que la desesperación nos hace agarrarnos a creencias ancestrales… pero aquí os dejo una imagen antigua para que veáis que la cosa viene de lejos.

La fila en 1919

Las puertas se abren en la medianoche del jueves al viernes, y hasta que no entra la última persona que hay en la fila no se cierran (normalmente en la madrugada del sábado). Además, viene gente de todo tipo y de todas las clases sociales, incluyendo siempre a algún miembro de la Familia Real (que no falta a la cita desde hace 300 años).

El rey en el besapié

¿De dónde viene esta devoción? Pues para conocer la historia de este Cristo viajero y aventurero tenemos que viajar en el tiempo hasta la Sevilla de la primera mitad del siglo XVII, cuando se talló en alguno de los talleres de la ciudad para enviarlo a una de las ciudades españolas en el norte de Africa, concretamente a La Mámora (hoy llamada Mehdía), conquistada en 1614 por los españoles para acabar con la piratería en esa zona y rebautizada como San Miguel de Ultramar.

Allí fue llevada la imagen por los capuchinos, y allí recibió culto por parte de los soldados de la guarnición hasta 1681, cuando las tropas de Mulay Ismail (el segundo monarca de la dinastía alauita que aún reina en Marruecos) conquistaron la fortaleza a los españoles. ¿Qué pasó entonces con la imagen? Pues lo mismo que con otras muchas que había en la ciudad y quedaron en poder de los musulmanes: las arrastraron por las calles y fueron objeto de todo tipo de humillaciones, con lo que los padres trinitarios, que se dedicaban a conseguir dinero en España para rescatar a cautivos, decidieron que aquel Cristo era tan cautivo como el que más y le hicieron una propuesta a Mulay Ismail: darle su peso en oro.

Un rostro impresionante

La escultura no debe ser ligera, pues aunque lo parece no es lo que se conoce como una imagen “de vestir” (las que sólo tienen la cabeza, las manos y los pies, siendo el resto una estructura ligera que va recubierta por la ropa), sino que está completamente tallada. El caso es que la pusieron en un plato de una balanza y en el otro fueron echando monedas de oro hasta llegar a ¡¡¡30!!! Con la insignificante (y simbólica, recordad a Judas) cantidad de 30 monedas de oro la balanza quedó equilibrada, algo que a Mulay Ismail no le pareció ni medio bien. No entraremos a valorar cuánto hay de historia, cuánto de tradición y cuanto de leyenda en esto, pero el caso es que a mediados de 1682 la imagen llegó a Madrid en medio de una procesión que cuentan que ya fue multitudinaria.

El Cristo de Medinaceli en su paso, en la procesión de cada Viernes Santo

Como la capilla en que se instaló estaba en unos terrenos donados por el duque de Medinaceli, pronto cambió su nombre de Jesús del rescate por el actual, y la devoción fue a más. Eso sí, si pensabais que con esto se habían acabado los viajes de este Cristo tan aventurero estáis muy equivocados, porque cuando estalló la Guerra Civil se puso otra vez en movimiento. Los frailes lo envolvieron en sábanas y lo escondieron en el sótano metido en una caja de madera, pero justo allí se alojó un batallón republicano, que se lo encontró cuando intentaban arrancar las tablas de la caja para encender una hoguera con la que calentarse. El jefe del batallón se lo entregó a la “Junta del Tesoro”, iniciando entonces el mismo viaje que siguieron las “cajas españolas”, o sea, los tesoros artísticos que había que salvar a toda costa. Fue entonces cuando Azaña dijo aquella famosa frase que a mí me parece tan emocionante: “El Museo del Prado es más importante para España que la Monarquía y la República juntas“. Pues bien, el Cristo de Medinaceli se fue con “Las Meninas” y con muchos otros de nuestros mejores tesoros primero a Valencia, Barcelona… hasta Ginebra, donde formó parte de una exposición que se montó en la Sociedad de Naciones. Si queréis conocer esta fantástica aventura entrad aquí y podréis ver un documental titulado “Las cajas españolas” (tiene seis partes, así que cuando se acabe cada una id pinchando en la siguiente y ya está).

La cuestión es que después de la guerra se consiguió que Jesús de Medinaceli volviera a Madrid, siendo recibido con honores militares. Desde entonces sigue allí, en su basílica, donde todos los viernes, pero especialmente el primer viernes de marzo, recibe multitud de visitas. Y para corresponderlas cada Viernes Santo sale a la calle en procesión entre cientos de miles de madrileños.

Jesús de Medinaceli en su paso

No deja de ser chocante y paradójica una devoción así en una gran ciudad como Madrid y en un país cada vez más laico como el nuestro, ¿no? Cada uno de los que se acerca hasta allí cada primer viernes de marzo tendrá sus motivaciones,  todas respetables. Sin embargo, e independientemente de las creencias de cada uno, me gusta vivir en un país en el que todavía pasan cosas que se salen del guión y que nos hacen seguir exclamando cada día que “Spain is different“. Porque, para bien y para mal, pero yo creo que sobre todo para bien, lo es.

Está claro que la Semana Santa española no puede ser más variada y peculiar, ¿no? En las próximas semanas seguiremos contando historias sobre la Semana Santa insólita, pero si queréis conocer muchas más aquí os dejo el programa que hemos preparado (entrad aquí para encontrar toda la información):

  • 14 y 22 de marzo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: el Calvario de Alloza y mucho más
  • 21 y 28 de marzo – CENAS EN PALACIO: Semana Santa insólita
  • Del 30 de marzo al 2 de abril – TRAS TUS PASOS: Rutas para descubrir la Semana Santa de Zaragoza en la calle
  • 2 de abril, Jueves Santo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Romper la hora en Híjar
  • 4 de abril – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Sábado Santo en Alcañiz

Salamanca, el “padre putas” y el Lunes de Aguas

El entierro de Genarín en León

Los “picaos” de San Vicente de la Sonsierra

Sevilla y el viacrucis de la Cruz del Campo

Un cristo heroico en Zaragoza

Domingo de Ramos en Elche

La luna y la Semana Santa

El juego de las caras en Calzada de Calatrava

Híjar, la familia y la tradición

Romper la Hora en Híjar

Read Full Post »

Cada Jueves Santo por la noche tiene lugar en León una procesión alucinante que no tiene nada que ver con la imagen de sobriedad que tenemos de la Semana Santa castellana: el entierro de Genarín. Para unos, puro surrealismo delirante. Para otros, una herejía de mucho cuidado y una burla de lo más sagrado. Los hay que piensan que es una expresión de libertad, otros lo ven como una tradición con mayúsculas y muchos como una grandísima concentración de borrachos. ¿Qué es realmente? Pues un poco todo eso y seguramente mucho más, pero antes de nada veamos un resumen de lo que esa noche se vive en León para empezar a formarnos una opinión. Si después de verlo consideráis que lo que hay aquí puede herir vuestra sensibilidad… podéis seguir leyendo, pero luego no digáis que no estabais advertidos.

Lo primero de todo: ¿quién era Genarín? Pues un leonés feo, pequeñete, pícaro, borracho, jugador y putero, hablando mal y pronto. Conocido por toda la ciudad, pasaba el día yendo de taberna en taberna jugando al mus, bebiendo vino y comiendo, cuando venían bien dadas, un trozo de pan, queso y una naranja. Eso de día, pero de noche… en cuanto el sol caía los pies le llevaban hacia el barrio de San Lorenzo, lo peor (o lo mejor, según quién lo cuente) de León, donde estaban la taberna del Tuerto, el figón de la tía Casilda, la tasca de la Maldades, la cantina del Carabina, el burdel de Doña Francisquita y el de la Bailabotes… que Genarín recorría con la misma devoción que si fueran las estaciones del Vía Crucis, o más.

Genarín en su paso, seguido de sus devotos y de la Muerte

¿Y qué tiene que ver alguien así con la Semana Santa? Pues para su desgracia, mucho, pues murió la noche del Jueves Santo de 1929 atropellado por el primer camión de la basura que hubo en la ciudad (conocido como “la Bonifacia“), mientras hacía sus necesidades junto a la muralla. Antes de eso la última tasca que visitó fue la del Esteban, en cuyo lugar hay hoy un solar en el que dicen que han visto el espectro de un hombrecillo con una botella de orujo en la mano. El caso es que de allí fue andando (de lado a lado de la calle, imaginamos) hasta el lugar de su “martirio”.

Cubos de la muralla de León

Allí quedó muerto, al pie de la tercera torre de la muralla, y poco después se lo encontró la Moncha, una de las pupilas de Doña Francisquita (dueña del burdel más famoso de la ciudad, de calidad más que probada) a la que un ricachón puso casa de querida en la carretera de los Cubos (llamada así por los cubos o torres de la muralla junto a la que cayó nuestro héroe). Vaya usted a saber por qué, aquella mujer llevaba en la mano un periódico con el que piadosamente tapó su cara. Cuál no sería su sorpresa al ver que el rostro de Genarín había quedado impreso en él. Os va sonando todo, ¿no?

Paso de La Moncha

Cuentan sus devotos que el primer milagro de Genarín fue, precisamente, la conversión de la Moncha, que a raíz de aquel susto debió ponerse a reflexionar (“polvo somos“, “que me pille confesada” y todo eso) y dejó la profesión que tan popular la había hecho, volviéndose para su Lugo natal. Luego vendrían al menos otros tres, tan discutibles e inverosímiles como ciertos, según dicen sus devotos.

Esquela de Genarín en la que se nos cuentan algunos datos curiosos, como que era viudo, tenía cuatro hijos y una de sus hermanas era monja

Lo normal hubiera sido que el recuerdo de Genarín se perdiera rápidamente, pero… ahí está la labor de los cuatro evangelistas: Nicolás Pérez “Porreto” (árbitro de fútbol), Eulogio “el gafas” (taxista de profesión, coplero de devoción), Luis Rico (hombre de buena familia que dilapidó su fortuna en juergas con los amigotes) y Francisco Pérez Herrero (poeta), que ya al año siguiente decidieron rendirle homenaje reuniéndose en la Plaza del Grano y recorriendo las tascas y burdeles que Genarín acostumbraba a visitar. A partir de ahí nacería el mito, que se fue enriqueciendo con historias y más historias que los devotos del culto genariano cuentan y analizan detenidamente entre copa y copa de orujo.

Cabezudos que representan a los cuatro evangelistas en la procesión

Aquel sentido homenaje de cuatro amigos rápidamente se convirtió en una gran manifestación popular, que dio lugar incluso a la “Cofradía de Nuestro Padre Genarín“, que todavía existe (para formar parte de ella sólo tienes que entrar aquí, y para oír hablar a su hermano mayor aquí).

Inexplicablemente (dada la escasa permisividad de nuestra dictadura) hasta 1957 no tuvieron problemas con la celebración, pero aquel año se prohibió y no se recuperaría hasta la llegada de la democracia. Para entonces sólo quedaba vivo uno de los evangelistas, pero consiguió darle al entierro el suficiente impulso como para que llegara hasta hoy en un excelente estado de salud, convertido en una fiesta multitudinaria en la que “casualmente” todo parece una parodia de la Semana Santa de toda la vida. Para empezar, el ritual empieza con la “Santa cena” de los miembros de la cofradía en la que se recibe a los nuevos cofrades con abundante orujo y con las sagradas palabras que se repetirán durante toda la noche:

…Y siguiendo sus costumbres
que nunca fueron un lujo,
bebamos en su memoria
una copina de orujo.

Ya pasada la medianoche los cofrades se dirigen hasta la Plaza del Grano, y en medio de una multitud de unas 15.000 personas comienza la procesión, con los pasos correspondientes: la Cuba (en el que van las ofrendas), la imagen de Genaro, la Muerte y la Moncha, además de los cuatro cabezudos que representan a los evangelistas. Antorchas, versos, abundantes brindis con orujo y un recorrido que termina en el mismo lugar en el que murió Genarín, donde el “Hermano Colgador” trepará la muralla en la que depositará las ofrendas: queso, pan, naranjas, una corona de laurel y, cómo no, una botella de orujo.

Panorámica de la procesión

Todo esto ha dado lugar a libros (el más famoso, el de Julio Llamazares titulado “El entierro de Genarín. Evangelio apócrifo del último heterodoxo español“, una película (“Bendito canalla“), versos e incontables páginas de periódico escritas a partes iguales por defensores y detractores de tan pintoresca tradición. Porque nos podrá gustar más o menos, pero lo que nadie puede discutir es que hoy es una auténtica tradición, con los 75 años de vida cumplidos, rituales que se repiten año a año, un auténtico éxito de participación… en fin, una muestra evidente de que en la Semana Santa española también cabe la heterodoxia.

Está claro que la Semana Santa española no puede ser más variada y peculiar, ¿no? En las próximas semanas seguiremos contando historias sobre la Semana Santa insólita, pero si queréis conocer muchas más aquí os dejo el programa que hemos preparado (entrad aquí para encontrar toda la información):

  • 14 y 22 de marzo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: el Calvario de Alloza y mucho más
  • 21 y 28 de marzo – CENAS EN PALACIO: Semana Santa insólita
  • Del 30 de marzo al 2 de abril – TRAS TUS PASOS: Rutas para descubrir la Semana Santa de Zaragoza en la calle
  • 2 de abril, Jueves Santo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Romper la hora en Híjar
  • 4 de abril – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Sábado Santo en Alcañiz

Y si queréis seguir leyendo, aquí os dejo unos cuantos posts de nuestro blog sobre el tema:

Salamanca, el “padre putas” y el Lunes de Aguas

El besapié de Jesús de Medinaceli en Madrid

Los “picaos” de San Vicente de la Sonsierra

Sevilla y el viacrucis de la Cruz del Campo

Un cristo heroico en Zaragoza

Domingo de Ramos en Elche

La luna y la Semana Santa

El juego de las caras en Calzada de Calatrava

Híjar, la familia y la tradición

Romper la Hora en Híjar

Read Full Post »

A este que escribe hay pocas cosas que le gusten más que la Semana Santa (yo aún diría más: ninguna), así que a lo largo de este mes os iré contando en este blog historias tanto de la Semana Santa más conocida como de la más insólita, porque tradiciones las hay para todos los gustos. Y para demostrarlo he decidido empezar por el final, o sea, no por la Semana Santa sino por el día después: el Lunes de Pascua. ¿Y por qué? Pues porque en Salamanca hay una tradición que me encanta y que tiene muy poco de convencional, así que nos vamos para allí.

Salamanca desde la otra orilla del Tormes

La tradición viene de lejos, nada menos que del siglo XVI. Por aquel tiempo Salamanca es famosa en toda Europa por su universidad. 8.000 estudiantes tiene por aquellos años, que se dice pronto, y claro, con los estudiantes… pues de todo un poco y de prostitución un mucho. El mayor burdel de Europa, dicen las malas lenguas. Sodoma y Gomorra todo junto, vamos. La cosa venía de lejos (acordaos de “La Celestina“, que entre sus muchas habilidades contaba con la de remendar virgos y dejarlos como nuevos), y de la calidad de los servicios ofrecidos en la ciudad sirven como testigo estos versos:

A Toledo, por la espada.

A Valencia, por las frutas.

A Rioja, por bon vino

y a Salamanca por putas.

Puro lirismo, ¿a que sí? Tan escandaloso debía ser el asunto que ya el príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, lo organizó con el obispo para agruparlas a todas en la Casa de la Mancebía bajo la tutela de un personaje al que se conocía con el poético nombre de “padre putas” (ya que solía ser un sacerdote e incluso canónigo de la catedral), que debía encargarse de suministrarles alimentos, medicinas… pero también de mantener el orden, algo que debía ser harto complicado. Obviamente tan alta responsabilidad no podía dejarse en manos de cualquiera, y el elegido tenía que contar con el beneplácito del ayuntamiento. Por cierto, hoy el “Padre Lucas” es el cabezudo más querido de Salamanca. Os imagináis de dónde viene, ¿verdad?

Un personaje todavía popular, como puede verse

El caso es que por si faltaba animación en 1543 llega la Corte, porque el príncipe Felipe (el futuro Felipe II) se va a casar allí con María Manuela de Portugal. Y claro, la ciudad organiza unos festejos como Dios manda, con un de todo: corridas de toros, justas, torneos…

La feliz pareja

Esto en el programa oficial, pero en el extraoficial… juerga garantizada para todos. Tabernas a gogó, pícaros y celestinas, casas de mancebía en cada esquina y prostitutas para todos los bolsillos. Un no parar, vamos. En Salamanca se peca contra el sexto y contra todos los demás mandamientos escritos y por escribir, y el rey se queda tan escandalizado de lo que ve y de lo que le cuentan que decide tomar cartas en el asunto. ¿Qué hace? Pues deja bien clarito que por lo menos durante la Cuaresma nada de carne, ni de una ni de la otra, y como no se fía mucho de sus despendolados súbditos salmantinos ordena que cuando llegue el Miércoles de Ceniza todas las prostitutas pasen en barca a la otra orilla del Tormes, conducidas, como no, por el  “padre putas”. Las pobrecicas mías no podían acercarse a menos de una legua de la ciudad so pena de ser castigadas con 100 azotes, de donde viene la frase “Estar como putas en Cuaresma“, o sea, sin un real.

Estudiante tonto y ramera lista (fijaos en su mano derecha y lo entenderéis)

¿Hasta cuándo duraba esta situación? Pues hasta el Lunes de Pascua, que era cuando nuestro buen amigo el “padre putas” volvía a conducir a las meretrices a la ciudad. Eso sí, como había que celebrar por todo lo alto que se había acabado la abstinencia, los estudiantes organizaban una enorme fiesta pasándolas a buscar a la otra orilla en barcas engalanadas para la ocasión, que para algo eran las reinas del día. ¿Os imagináis el jolgorio, con los estudiantes, la música, el vino, las chicas con sus mantones de picos pardos…? Tan vistoso era que gran parte de la ciudad acudía a verlo y se sumaba al festejo, que solía acabar en una gran borrachera colectiva y… y ya sabéis qué, ¿o no? Todas esas hormonas reprimidas durante mes y medio se volvían locas y aquello era el despiporre.

Hoy el Lunes de Aguas sigue siendo una fiesta en Salamanca, aunque ha cambiado mucho. La Cuaresma ya no es lo que era, y la abstinencia de comer carne (del tipo que sea) es hoy algo privado. Sin embargo se sigue celebrando por todo lo alto que se ha acabado ese tiempo de privaciones y se sale a comer a la orilla del Tormes, con amigos o en familia. ¿Sabéis el qué? Pues el hornazo, algo completamente carnívoro para compensar la abstinencia que supuestamente se ha guardado durante más de cuarenta días. ¿Os imagináis de qué está relleno? Pues jamón, chorizo, lomo adobado y huevos cocidos como mínimo. La fiesta de la lujuria se ha sustituido, pues, por la del colesterol, pero ¿no es eso acaso una metáfora de nuestros tiempos?

Un hornazo como Dios manda

Está claro que la Semana Santa española no puede ser más variada y peculiar, ¿no? En las próximas semanas seguiremos contando historias sobre la Semana Santa insólita, pero si queréis conocer muchas más aquí os dejo el programa que hemos preparado (entrad aquí para encontrar toda la información):

  • 14 y 22 de marzo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: el Calvario de Alloza y mucho más
  • 21 y 28 de marzo – CENAS EN PALACIO: Semana Santa insólita
  • Del 30 de marzo al 2 de abril – TRAS TUS PASOS: Rutas para descubrir la Semana Santa de Zaragoza en la calle
  • 2 de abril, Jueves Santo – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Romper la hora en Híjar
  • 4 de abril – NOS VAMOS DE EXCURSIÓN: Sábado Santo en Alcañiz

Y si queréis seguir leyendo, aquí os dejo unos cuantos posts de nuestro blog sobre el tema:

El entierro de Genarín

El besapié de Jesús de Medinaceli en Madrid

Los “picaos” de San Vicente de la Sonsierra

Sevilla y el viacrucis de la Cruz del Campo

Un cristo heroico en Zaragoza

Domingo de Ramos en Elche

La luna y la Semana Santa

El juego de las caras en Calzada de Calatrava

Híjar, la familia y la tradición

Romper la Hora en Híjar

Read Full Post »

Nazarenos en Sevilla, Domingo de Ramos

Antes de nada, pinchad aquí y escuchad esta música maravillosa mientras seguís leyendo. Es “La madrugá“, de Abel Moreno. Para mí, la mejor banda sonora posible cuando se habla de Semana Santa. Y es que no falta mucho para que llegue el Domingo de Ramos y dé el pistoletazo de salida para los siete días más alucinantes del año. ¿Por qué digo eso? Pues porque es imposible que exista en el mundo una fiesta más espectacular, mejor conservada, con tradiciones tan variadas y con un número de participantes (muchos de ellos, entre los que me incluyo, adictos) tan enorme como la Semana Santa en España. Para millones de personas no es más que un puente festivo en el que si con un poco de suerte hace buen tiempo se irán a la playa. Para otros muchos millones es otra cosa, y no sólo es cuestión de creencias, sino también de algo igualmente intenso y fuerte a lo que llamamos tradición, identidad…

Verges

En esta cena vamos a hablar de algunas de esas tradiciones, de las más conocidas y de otras absolutamente insólitas y peculiares: nazarenos en Sevilla y esqueletos bailando la danza de la muerte en Verges, largas filas de hombres vestidos con sus mortajas en Bercianos de Aliste, “picaos” en San Vicente de la Sonsierra, legionarios en Málaga, tambores en Híjar o en Hellín… y muchas cosas más. No tiene nada que ver estar un jueves Santo de madrugada viendo caer una petalada sobre la Esperanza de Triana mientras suena la música más alegre del mundo, en Híjar mientras los rosarieros cantan su “Ay de mí“, oyendo el Miserere en Zamora… De norte a sur y de este a oeste de España se despliega esos días todo un mundo a veces deslumbrante y a veces sobrecogedor de penitentes, nazarenos, músicos, tamborileros, legionarios, manolas, hebreas, armaos, romanos o alabarderos, que según donde estemos convive con procesiones de borrachos, timbas y muchas otras cosas.

“Empalao” de Valverde de la Vera

Como siempre, contaremos historias, oiremos música, veremos imágenes sorprendentes… y todo ello acompañado de un menú de cuaresma rico, rico:

Menú – Recordad que si sois celíacos, vegetarianos, alérgicos a algo… solo tenéis que decírnoslo en el momento de reservar y os prepararemos otro menú.

  • Hojaldre relleno de mousse de setas y puerros
  • Bacalao al horno con verduritas
  • Torrijas sobre una cama de natillas

Cuándo – 21 y 28 de marzo a las 21’30 h

Dónde – Patio  del Museo diocesano

Precio – 29 € por persona (visita teatralizada a las 20’00 + cena, 39 €; estudiantes y jubilados, 38 €; parados, 35 €)

Reservas – Llamando al 976207363 o entrando aquí

“Romper la hora” en Híjar

Si queréis encontrar todas las propuestas que tenemos para descubrir la Semana Santa entrad aquí. Este es el resumen:

  • 14 y 22 de marzo – Nos vamos de excursión: EL CALVARIO DE ALLOZA Y MUCHO MÁS
  • 29, 30 y 31 de marzo y 1 de abril – DESCUBRE LA SEMANA SANTA DE ZARAGOZA EN LA CALLE
  • 2 de abril, Jueves Santo – Nos vamos de excursión: ROMPER LA HORA EN HÍJAR
  • 4 de abril, Sábado Santo – Nos vamos de excursión: SÁBADO SANTO EN ALCAÑIZ

Y si queréis ir calentando motores aquí os dejo algunas sugerencias de nuestro blog:

Salamanca, el “padre putas” y el Lunes de Aguas

El entierro de Genarín

El besapié de Jesús de Medinaceli en Madrid

Los “picaos” de San Vicente de la Sonsierra

Sevilla y el viacrucis de la Cruz del Campo

Un cristo heroico en Zaragoza

Domingo de Ramos en Elche

La luna y la Semana Santa

El juego de las caras en Calzada de Calatrava

Híjar, la familia y la tradición

Read Full Post »

« Newer Posts

Lunas Pasajeras

Tu rincón cultural dónde encontrar todo lo que puedas soñar, con información actual y útil para ti en clave femenina.

Piee Santiago Hernández

Actividades Extraescolares, curiosidades y más del IES Santiago Hernández

Solo Portadas

NOTICIAS del dia

HERALDO.ES - Lo último

Tu alternativa para gozar del arte

Archaeology and Material Culture

The material world, broadly defined

A %d blogueros les gusta esto: